¿En que consiste?

El agua es un medio amigable. Te hace sentir bien, te relaja. Estar en la pileta de natación es como estar flotando en una nube. La práctica acuática se centra en ejercicios de tonificación suaves, especialmente para el piso pelviano, el estómago y la espalda. Además de estos ejercicios se practica un período de relajación. Es importante que estos cursos sean dados por profesores entrenados en clases prenatales y por supuesto que las piletas en la cual se realizan estén en óptimas condiciones de higiene.



Pileta donde se realiza el parto


Cuando una madre da a luz a un hijo es una experiencia única y muchas veces irrepetible, pero dar a luz hoy en día puede llegar a ser algo novedoso, nos referimos a los partos en el agua. Tener a un hijo en un ambiente acuático es una alternativa de parto natural con un gran número de seguidores.
El parto es la última etapa de la reproducción, muchos afirman que es una simple función fisiológica en donde la mujer posee un papel primordial.
Según la Organización Mundial de la Salud, los expertos sanitarios deben otorgar toda la información que haya disponible para que cada madre pueda elegir qué tipo de parto quiere tener; hoy encontramos un gran número de embarazadas que eligen tener partos en el agua.
Pero esto no es una simple moda, el agua juega un rol fundamental en los partos, es la encargada de ayudar a la madre durante el período de dilatación y facilitar la adopción de posturas naturales e instintivas, lo que le ayuda a alcanzar un nivel óptimo en cuanto a la relajación.


Funciones del agua en el parto:

El agua en el parto es un método eficaz y simple que favorece a la mujer ayudándola a recuperar su instinto biológico y que su sistema neuro-hormonal pueda facilitar el parto, con un dolor más leve, a través de menores intervenciones médicas y menos cantidad de analgésicos. Cuando una embarazada se introduce en una bañera llena de agua caliente (se recomienda una temperatura de 37 °C), se reduce la producción de adrenalina; la adrenalina es la culpable de la rigidez del cerviz a la hora de dar a luz, esto hace que la dilatación se retrase. Además, los partos en el agua son aconsejables ya que el ambiente acuático reduce la estimulación sensorial y la fuerza de gravedad aumentando la producción de endorfinas. El agua caliente provoca una relajación de los músculos de la madre y repercute en la respiración haciendo que ésta sea mucho más calma; la intensidad y el ritmo de las contracciones disminuye, pero la dilatación es más acelerada.
Los partos en el agua permiten a las mujeres alcanzar la intimidad con el aislamiento sensorial que ocasiona el baño con agua caliente, permaneciendo a oscuras y en silencio; la mujer debe introducirse en el agua con el parto ya mediado, con cinco centímetros de dilatación, es aquí en donde el baño le hace experimentar una profunda relajación y regresión; de acuerdo a los expertos, los exámenes vaginales son innecesarios en esta etapa mientras que el apoyo emocional debe ser prestado mediante el contacto.






"El nacimiento de un bebé es un proceso involuntario y sabemos que no pueden ayudarse a los actos involuntarios pero sí podemos interferir favoreciéndolo, y es aquí en donde los partos en el agua entran."

Fuente: ginecologomx.com