Les dejo otro
EL PORTERO DEL HOTEL
No había en aquel pueblo peor oficio que el de portero del único hotel. ¿Pero qué otra cosa podía hacer aquel humilde y sencillo hombre, que nunca había aprendido a leer y escribir, y no tenía otra actividad ni oficio?
Un día se hizo cargo del hotel un joven con inquietudes, creativo y emprendedor, y decidió modernizar el negocio. Los cambios que realizó implicaban modificaciones de las funciones de cada empleado, y al portero se le indicó que debía elaborar un informe semanal en el que tenía que registrar la cantidad de personas que entraban, y anotar las sugerencias, comentarios y recomendaciones que hubiese sobre el servicio.
Cuando él planteó que no podría hacer el trabajo por no saber leer ni escribir, el nuevo dueño decidió despedirlo a pesar de sus súplicas. A pesar de que fue indemnizado como correspondía, se sintió completamente derrumbado, y desconcertado.
Entonces se dio cuenta de que podía hacer pequeños arreglos de muebles, como lo hacía en el hotel. Pero para ello debía comprar algunas herramientas, que sólo vendían en la ciudad más cercana, a dos días de mula del pueblo. Decidió invertir parte de la indemnización en una caja de herramientas, y se fue a comprarla.
A los pocos días un vecino le pidió prestado el martillo. Como él le dijo que lo necesitaba para trabajar, el vecino le propuso pagarle los días de viaje para que le compre uno. Eso le pareció bien, porque en definitiva le daba trabajo por 4 días. Allá fue...
A su regreso, otro vecino que necesitaba unas herramientas y se había enterado de su viaje, le propuso comprárselas, pagándole también los días de viaje y una pequeña ganancia, porque no tenía tiempo de ir hasta la ciudad para obtenerlas. Así, el humilde hombre, comprendió que ése era el caso de mucha gente en el pueblo. Entonces comenzó a correr la voz por el vecindario, y él fue juntando los pedidos para ir a la ciudad una vez por semana. De esa manera, se convirtió, sin quererlo, en un revendedor de máquinas y herramientas.
Con el tiempo se procuró un carretón para transportar la mercadería, y llegó a alquilar un vejo galpón que luego se convirtió en la ferretería del pueblo. Todos los vecinos le compraban, y llegó el día en que ya no viajaba, sino que sus proveedores le enviaban la mercadería. Con el tiempo, su negocio se extendió a las comunidades cercanas, y amplió sus rubros, llegando a asociarse con algunos fabricantes. Pudo comprar varias propiedades y vehículos, pero siguió siendo tan sencillo y humilde como cuando era el portero del hotel del pueblo, donde siguió viviendo luego de más de diez años de prosperidad...
Este cuento tiene 2 finales:
El primero dice que... con parte de sus ganancias decidió construir una escuela para que la gente mayor de la comunidad tenga dónde aprender a leer y escribir, y pudiera formarse en las artes, las letras y los oficios. En el acto de inauguración, el alcalde le entregó las llaves del pueblo como a las grandes personalidades, y le pidió que firmara el Libro de Honor. Cuando nuestro protagonista le dijo que no sabía por ser analfabeto, el alcalde le dijo “pero si siendo analfabeto pudo llegar a tener casi un imperio ¿qué sería de usted si supiera leer y escribir?” Su respuesta fue “sería el portero del hotel”...
El segundo final, cuenta que un día nuestro hombre compró el hotel, reunió a todo el personal para asignar las nuevas tareas, y cuando llegó el turno del administrador (quien lo despidiera muchos años atrás) le indicó que además de ocuparse de los libros, debería realizar algunas tareas de mantenimiento. Cuando el hombre le dijo que no tenía idea de cómo hacerlas, que jamás había tomado una herramienta, y que sólo entendía de contabilidad y finanzas, él le sugirió “no se haga ningún problema... si tiene voluntad, en la escuela del pueblo puede tomar un curso...”
Moraleja: Generalmente los cambios son vistos como adversidades. Pero encierran desafíos que se nos interponen en nuestro camino. Las crisis están llenas de oportunidades. Sólo hay que saber aprovecharlas. Cuando un cambio atemoriza, hay que tener en cuenta que lo que viene será mejor. Es cuestión de arriesgarse y seguir adelante. Más vale arrepentirse de algo mal hecho, que de algo no hecho.
ojalá les haya gustado! salud!




LinkBack URL
About LinkBacks

Responder Citando

