No me considero una mina demasiado atractiva, digamos, no soy una bomba sexual ni nada parecido. Soy una simple flaca que, en la mayoría de los casos, debe caminar sola por la calle.
Cuando noté que mi MP4 empezó a andar medio falluto, tuve que recurrir al arte de caminar escuchando los sonidos de la calle. Desde las bocinas de los autos hasta las guarangadas que algunos tipos tienen el descaro de decirme.
Hay varias clases de muchachos en la calle que pueden llegar a gritarte:
- El albañil: todo tajo que vaya caminando por la calle es digno de un piropo. No importa si las tetas de la mujer caen hacia abajo con la intensidad de una tormenta de meteoritos o si es una vieja demacrada, todas van a recibir piropo. Tampoco importa si sos una pendeja como yo. Ejemplo: "Hola mami", "Que buena estás!", o en casos muy extremos como los que he vivido en mi corta existencia, un romántico "Te armo una casa y te venís a vivir conmigo, hermosa"-
- El viejo verde: un anciano cuyos años equivalen a la profundidad de cada una de sus arrugas. No conformes con haber tenido una vida larga, se dedican a decirte cosas, sabiendo lo incómodo que se siente para vos. Sus palabras varían mucho, pero siempre ponen esa cara de
- El borracho: Usualmente no son atractivos. Dadas las condiciones en las que se encuentra su cerebro, ahogado en el contenido de un termidor o una birra, dicen cosas sin ninguna vergüenza. Se pueden ir, facilmente, al carajo. Pueden llegar a decirte cosas tan sucias que te dan ganas de revolearles un ladrillo por la cabeza.
Trato de no responderles. A lo sumo, si respondo, es un NO rotundo.




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