Todo comenzó unas semanas atrás. Una amiga me propuso ir al recital que Almafuerte iba a dar el 27 de enero. Tenía un gran entusiasmo, verdaderamente, y muchos amigos me cagaron a pedos porque les preocupaba que me fuera tan lejos para ir. Me quedaba en la loma del orto, literal. En Haedo. Vivo MUY lejos de Haedo, a un colectivo, un subte y quien sabe cuantos trenes de distancia, pero me chupó un huevo, iba a ir igual.
Me levanté a las 13:30 para cambiarme, juntar mis cosas y partir. Habíamos quedado con mi amiga en encontrarnos en la parada del subte en Ministro Carranza. Fue un viaje largo, pero llegué y tomamos el tren hasta su casa. En su casa deje mis cosas, creyendo que iba a dormir ahí esa noche. Dijimos de juntarnos con sus dos amigos para ir en otra parada del tren. Salimos de su casa y viajamos muchas estaciones hasta encontrarnos con ellos. Eran dos pibes completamente desconocidos para mí. Uno de ellos era muy hiperactivo, simpático el flaco. El otro tenía cara de orto, se ve que la estaba pasando mal porque estaba mi amiga ahí y ellos tienen problemas que desconozco. De todas formas, él era el guía del viaje y se suponía que sabía como ir a todos lados. Los cuatro caminamos bastante, teníamos que tomar otro tren para ir hasta Haedo. Resulta que no había trenes. El único que había pasaba por Moreno y Liniers y nos dejaba un poco "cerca" (lejos pero no tanto como la distancia que teníamos en ese momento del lugar en donde se desarrollaría el recital). Entonces tuvimos que dar un montón de vueltas para tomarnos el colectivo que nos llevara hasta el tren. Nos habían dicho que teníamos que tomar el colectivo 1 (Yo creía que era un número de buena suerte, nunca había tomado ese colectivo, pero a continuación verán que me equivoqué).
El colectivo 1 venía hasta las pelotas, demasiado. Estaban todos apretados, es como si no hubiera lugar para más nadie. Nunca vi un colectivo tan lleno. Nos trepamos por una de las puertas de atrás y subimos (Nunca hagan eso, no debe hacerse, hay que pagar el boleto del colectivo y no ser rata ,pero dado que faltaba solo una hora para el recital y estábamos lejos tomamos medidas extremas). En medio de empujones en el bondi, un tipo nos dice que ese colectivo no nos iba a dejar ni en pedo en Auditorio Oeste. "CARAJO" pensé. Estábamos hasta las manos. Faltaba muy poco para que empezara y estábamos yendo en un colectivo que no era hacia quien sabe que dimensión desconocida. Nos bajamos unas paradas antes de irnos al carajo, buscamos la parada del 136 ¡Qué colectivo más yeta! No venía mas, y cuando vino no se detuvo. MIERDAS.Le preguntamos a unos flacos que iban con la remera de Almafuerte qué podíamos tomarnos para llegar. Nos nombraron el tren que estábamos buscando antes. Cuando llegamos no lo podíamos creer. Había MUCHA gente esperando el famoso tren. El tren vino vacío y todos se abalanzaron para entrar. Fue una avalancha de gente. Gritaban, se empujaban, festejaban que había venido como si celebraran el año nuevo. Yo me agarré de la mano de mi amiga para no perderla y entré al tren como pude. Casi me caigo a la mierda entre el hueco que había entre el tren y la parada. Me asusté. Viajamos un huevo y nos bajamos a unas muchas cuadras del Auditorio. Eran 8 menos 10. Corrimos como giles, muchas cuadras, ya no recuerdo cuantas. Llegamos 8:15. Había bastante gente dispersada por todo el lugar, gente ebria, gente que experimentaba los efectos de haberse fumado un par de porros... Yo mientras tanto estuve en ese lugar 4 horas respirando marihuana ajena, que me rodeaba por donde quiera que miraba. Empezó el recital luego de las bandas teloneras, increíble. Grité, empujé, canté, todos transpiraban muchísimo. Hermosas horas de recital, inolvidables. Estuve a metros de la banda, lo que me tenía muy emocionada. Terminó tarde y salimos del lugar con mis tres acompañantes. Teníamos sed y solo vendían birra... la pagué yo. Caminamos muchas cuadras para tomar un colectivo que nos llevara hasta Liniers. Tomamos un bondi, teníamos que esperar otro. Eran las 2:30 de la mañana y mi amiga y yo todavía no habíamos llegado a su casa. Ella y este flaco malhumorado se putearon y empezó a llorar ,en el medio de la calle. Juro por lo que quieran que no sé como me dio la cabeza para darle palabras de aliento. Mi cerebro estaba semi-dormido por tanto olor a faso y pocas horas de sueño que tuve la noche anterior. No teníamos más opción que quedarnos en la casa del chico este y dormir ahí porque no tenían ganas de acompañarnos hasta la casa de mi amiga ¿Se imaginan dos minas solas caminando por Liniers a las 2:30 de la mañana, sin trenes ni colectivos cerca, sin saber como llegar a destino? Yo no quería imaginármelo. Así fue como luego de muchas horas, a las 4 de la mañana aproximadamente, me dispuse a dormir, en el sillón de un flaco que había conocido hacía 8 horas y cuyo humor había crispado mis nervios durante mucho tiempo.
Me levanté temprano con el objetivo de volver a mi casa. Buscamos mis cosas en la casa de mi amiga, me acompañó en el tren y desde ahí volví sola hasta mi casa. Sentía como una "resaca". Me dolía todo, la cabeza me daba puntadas y me costaba pensar. Como no encontré ningún colectivo que me arrimara a mi casa, me caminé unas veinte cuadras para llegar. Llegué, me tire al piso y dije "¡Qué buen recital!".




LinkBack URL
About LinkBacks
Responder Citando
valió la pena
