Los "barras" quisieron copar la sede albirroja



Ayer intentaron ingresar por la fuerza. No hubo detenidos

La violencia no tiene fin. Casi entrada la noche, un grupo de personas quiso ingresar ayer por la fuerza a la sede social de avenida 53. De acuerdo a lo que se pudo averiguar, este núcleo de violentos pertenecería a un sector de la barra brava que quiere tomar el control de la misma y que pertenecería a la facción de los denominados "Los Leales".

Estos individuos -entre los que se encontraría uno de los líderes de "Los Leales", Pablo Cabrera- fueron con la intención de que se le "levante" el "derecho de admisión", que además de impedirle ingresar a las canchas también tienen prohibido entrar a cualquier dependencia de la institución albirroja, ya sea a la sede social como así también al Country Club de City Bell.

Al parecer este grupo habría contado con la información de que en la jornada de ayer se iba a reunir la comisión directiva estudiantil presidida como corresponde por el arquitecto Enrique Lombardi, algo que finalmente no ocurrió. En el momento que los violentos quisieron "ocupar" la sede se toparon con el personal de seguridad privada apostada en dicho lugar.

Tras una serie de forcejeos, los individuos se alejaron de las adyacencias de la sede social amenazando a los gritos que iban a regresar con un micro con más personas, según informó a este medio una fuente dirigencial. Inmediatamente se llamó a la policía para que intervenga y ponga orden para que no se volvieron a producir hechos de violencia.

Este grupo se replegó hacia la Plaza San Martín. Ahí se reunieron con un grupo más numerosos de la misma facción, pero ante la presencia intimidatoria de la Policía se fueron dispersando lentamente. Este diario se comunicó con una fuente policial que al ser consultado sobre los incidentes manifestó que "no pasaron a mayores y tampoco se registraron detenidos".

Cerca de la medianoche, al cierre de esta edición, todavía había personal policial apostado en el frente de la sede albirroja sobre la entrada de la avenida 53 tratando de prevenir cualquier otro hecho de violencia que podrían provocar los "barras" que quisieron copar la sede horas antes.

Esto tiene como correlato con lo que sucedió en el partido contra Banfield, en el Estadio Centenario de Quilmes, cuando un grupo de "barras" comenzó a arrojar al campo de juego bombas de estruendo. Una de ellas terminó por aturdir al arquero de El Taladro, Cristian Lucchetti lo que obligó al árbitro Fernando Echenique a proceder a la suspensión del encuentro que el verdiblanco se imponía por 1 a 0 (gol de Hernán Rodrigo López), cuando se cumplían 13 minutos de la primera etapa.

Según lo que dijo el juez de partido, el jefe del operativo policial no le brindaba garantías que los violentos nos sigan arrojando las bombas de estruendo por tal motivo Echenique procedió a interrumpir las acciones del partido correspondiente a la 15ta. fecha del actual torneo y que hoy desde el Tribunal de Disciplinas de la AFA podría salir el día de la prosecusión de dicho cotejo entre Estudiantes y Banfield.

A todo esto se pudo ver como los jugadores de Estudiantes entre ellos la Gata Fernández, Mauro Boselli y el propio capitán Juan Sebastián Verón le reclamaron en forma airada que depongan la actitud, pero no hicieron caso a los reclamos de los futbolistas. Después se supo que era un grupo organizado para provocar los incidentes impulsados por la facción que se quiere adueñar del "corazón" de la tribuna. Todo esto se encuentra en proceso de investigación.

CARTASEGNA EN EL COUNTRY

En otro orden, en la jornada de ayer el fiscal Fernando Cartasegna, que investiga a la barra brava albirroja, se hizo presente en el Country Club de City Bell y le tomó declaración testimonial a los jugadores y a los integrantes del cuerpo técnico por los episodios de violencia registrados la semana pasada en el compromiso disputado ante Banfield (0-1), en cancha de Quilmes, y que fue suspendido por una agresión al arquero del `Taladro`, Cristian Lucchetti, quien sufrió un trauma acústico por las bombas de estruendo que le fueron arrojadas desde la tribuna en donde se encontraba la barra pincharrata.

El fiscal, que no tiene la causa sobre los incidentes en el estadio Centenario quilmeño, llegó con la intención de sumar datos a la investigación que lleva adelante, y sus colaboradores se encargaron de manifestar que sólo se trataron de "testimonios para conocer algo más sobre el movimiento de los barras".

Era intención del fiscal conocer de los propios jugadores algunos detalles relevantes, como qué habían dialogado con los hinchas y si conocían a alguno de ellos.

Los primeros en ser indagados fueron Mauro Boselli, Gastón Fernández y Juan Sebastián Verón que, como se recordará, fueron los primeros aquella tarde en enfrentar a los enfervorizados hinchas.

Estos señalaron que no los conocían y que solamente se dirigieron a ellos para que desistieran de su intención de treparse al alambrado para evitar que el árbitro suspendiera el encuentro.

Luego, como se sabe, el partido fue sí suspendido por el árbitro Fernando Echenique tanto por la agresión que sufrió el golero del Taladro como también porque la policía no le otorga las garantías necesarias como para que pudiera desarrollarse sin que se produjeran nuevos incidentes.