En el empate a cero goles entre el Zenit y el Anzhi, el mismo de Roberto Carlos y Eto'o, Mbark Boussoufa, compañero de los astros del fútbol mundial, decidió hacerse el gracioso e impactó con el balón por detrás al árbitro del partido, después de que éste había sancionado una falta en contra de su equipo.El juez de inmediato se dio vuelta y si dudarlo un instante le mostró la tarjeta roja.