Pastas, parrilla, un bar abundante con toques gourmet. Juana M, en Zona Norte, mantiene una carta sencilla, pero contundente.

Este restaurante que ya nos tiene acostumbrados a locaciones insólitas y difíciles de encontrar –la sede original funciona en el sótano de un ex orfanato en La Recova, en el Centro porteño–, eligió ubicar su segundo local lejos de los polos gastronómicos de Zona Norte. Aún así, durante las noches de semana las mesas se llenan de sanisidrenses en busca de una salida tranquila, cálida y que no exija desembolsar un dineral.
Nacido como un negocio familiar, Juana M conserva en esta sucursal el mismo trato descontracturado y amable de La Recova. La ambientación está dada por los cuadros que adornan las paredes de sus dos salones, una luz tenue –con velitas en las mesas– y cómodos sillones en la entrada para que puedan sentarse los que esperan.
La carta es sencilla, pero contundente: sirven pastas y parrilla con acceso ilimitado al súper salad bar, una mesa larga con una extensa fila de recipientes llenos de vegetales frescos y algunas delicatessens como croutons, muzzarelittas, cebollas caramelizadas, cereales y legumbres.
¿Lo más rico? El bife de lomo al champignon ($77), el pollo al ajo con papas españolas ($57) y la bondiola Tatoo (cocinada durante dos horas con cerveza). Entre lo más festejado por la concurrencia también se encuentran los sorrentinos Pucherito, de osobuco, caracú, panceta y vegetales ($53). Para terminar, imperdible el postre Juana’s cake, un brownie relleno con chocolate líquido, helado y salsa de frutos rojos ($21). Las porciones son abundantes, por lo que se recomienda compartir.
los martes hay música en vivo, conviene reservar.
El precio promedio por persona es de 100 pesos. Abre todos los días, mediodía y noche.
Juana M queda en Uruguay 3250 entre Sucre y Esnaola, San Fernando / T. 4723-9692