¿Dónde comer las rabas más ricas?
las rabas son un clásico de las vacaciones en la Costa, pero ¿adónde hay ricas rabas en esta ciudad sin mar? A continuación, cinco lugares para llegar a buen puerto en Buenos Aires.
Adoradas por grandes y chicos, populares entre los amantes de los mariscos y también entre aquellos que no tocan ni un filet de merluza, las rabas son una de las comidas más típicamente veraniegas de la Argentina, un placer que, sin embargo, nos expone a uno de los más grandes flagelos de la gastronomía: la raba chiclosa y aceitosa.
LA ROBLA
Dice la leyenda (y dicen sus habitués) que son las mejores rabas de Buenos Aires, siempre tiernas y con la fritura perfecta. La capa de rebozado es muy fina, casi un detalle, y por eso tienen un intenso sabor a calamar. Los que saben, aconsejan pedirlas en la barra y acompañarlas con cerveza tirada.
$65 la porción (comen dos).
Viamonte 1615, Centro / T. 4811-4484
Costa Rica 4001, Palermo / T. 4866-0005
PEDRO 94
Uno de los mejores lugares para comer pescado en todo Buenos Aires es esta pescadería con restaurante (¿o viceversa?), que no solo tiene deliciosos pescados frescos sino que se especializa en frituras. Recomendamos evitar los platos elaborados y comer las rabas de plato principal, siempre crocantes, fruto de una fritura perfecta con aceite siempre fresco.
$50 Plato de rabas
Pedro Goyena 94, Caballito/ T. 4922-5760
EL PUENTECITO
Algunos dicen que a El Puentecito se va por la experiencia (tiene más de 140 años, está abierto las 24 horas, queda sobre el Riachuelo y el público es más que interesante) pero nosotros decimos que se va por las rabas. El rebozado es correcto pero no espectacular: la clave es la calidad del calamar, cuyo proveedor es un secreto guardado bajo siete llaves.
Se sirven a la provenzal y, a $60 la porción, son una entrada perfecta para compartir.
Luján 2101, Barracas / T. 4301-1794
CANGAS DEL NARCEA
Podrían pasar desapercibidas entre las cantidades industriales de papas fritas, fiambres, paella y vino en bota que sirven en el restaurante de este club asturiano, pero las rabas de Cangas son demasiado crocantes y sequitas como para no tomarlas en cuenta. Y como si esto fuera poco, para comerlas no hay que tironear. El secreto está en la cocción: las rabas tienen tanta salida (te las traen pidas o no) que el aceite está siempre a una temperatura perfecta y tiene mucho sabor.
La porción no tiene un precio fijo: en Cangas se come lo que el dueño te va trayendo y las rabas son solo una parte.
Beruti 4643, Palermo / T. 4773-3351
BELINDA CAFÉ & DELI
No queda en Capital, pero la escapada vale la pena. Ideal para tomarse un recreo en medio de una compra de canastos de mimbre o de nueces pecán, porque queda sobre el río, en el Mercado del Delta. El lugar es muy lindo y hasta ganó premios por su arquitectura, pero lo verdaderamente importante son las rabas. Se puede pedir una porción, pero recomendamos la fritura de mar. Ojo: lo bueno tiene su precio y en este caso es la espera. En vez de tenerlas congeladas, listas para ir del freezer a la sartén, se rebozan en el momento, evitando humedades indeseadas y pedazos de harina quemada sueltos en el plato. Si la cocina está muy ocupada, es posible que no salgan, pero recomendamos arriesgarse.
$60 la porción (comen dos).
Marcado del Delta, Puerto de Frutos, Tigre / T. 4749-1795
¿Para vos dónde se comen las mejores rabas?